En mi otro blog, hice un primer balance del proyecto que seguí durante el año. Hoy, mientras terminaba uno de mis proyectos "freezados", me dí cuenta que el tejido es otro de los resultados de mi búsqueda de sustentabilidad en mi vida, es que buscando educación autodidacta (practiqué inglés e italiano, intenté esperanto, aprendí recetas de cocina, tomé ideas sobre crianza, etc, etc ), me zambullí de nuevo -y renovada- en el tejido. Llegué -por esas cosas de la navegación en un mar de palabras y sitios- a Ravelry, una comunidad de tejedor@s de todo el mundo que te dan más y más ganas de tejer. Aprendí técnicas que me permitieron hacer cosas que antes no se me hubiesen ocurrido, al ver los proyectos de otr@s amplié mi imaginación, compartí un par de encuentros con tejedoras de acá (de los cuales nació este blog) y reforcé mi noción de que este planeta tiene el tamaño justo para encontrarnos.
Brindo por internet y por los que hacemos de éste, un mundo creador.
Hace 7 años
1 comentario:
Hago de tus palabras mis palabras, lo dijiste muy bien. Viva la internet!
Publicar un comentario